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Cómo valorizar la entrada de casa: qué muebles elegir y cómo gestionar los espacios

18 julio 2024

La entrada es una parte de la vivienda que a menudo se subestima cuando se habla de valorización y decoración de los espacios. Sin embargo, es fundamental porque representa la carta de presentación de la casa e influye en la percepción de quien entra en ella. En este artículo se ofrecen consejos sobre cómo valorizar la entrada de casa mediante estructuras y materiales específicos, pero también con el mobiliario más eficaz.

Ideas de entrada para una casa moderna: practicidad y acogida

La entrada es una zona de la casa que debe estudiarse bien, sobre todo porque no siempre es fácil de organizar y amueblar. De hecho, a menudo las entradas consisten en pasillos largos y estrechos, o son ambientes oscuros y poco funcionales. Pero existen muchos recursos para transformar cualquier entrada de casa en un ambiente realmente bello y acorde con el estilo del resto de la vivienda.

Quien esté reformando su casa con un estilo moderno debe tener en cuenta las dos funciones principales de la entrada: practicidad y acogida.

Entrada de casa práctica

La entrada es, ante todo, un ambiente funcional. Por ejemplo, nada más volver a casa, los residentes necesitarán un espacio donde dejar las llaves, quitarse los zapatos, colgar el abrigo, etc. La entrada es una especie de “puente” entre el exterior y el interior y, por tanto, debe servir a la persona que entra dándole la posibilidad de continuar hacia las demás estancias de la casa sin ninguna carga.

Entrada de casa acogedora

La entrada es el ambiente en el que uno se encuentra nada más cruzar la puerta de casa y, por tanto, debe proporcionar una percepción inmediata de confort y acogida. La sensación de “sentirse en casa” debe ser instantánea. Además, no hay que olvidar que la entrada representa la primera impresión que los invitados se llevarán de la casa y de su estilo; por lo tanto, debe estar bien cuidada para que se sientan bienvenidos.

Errores que deben evitarse para valorizar la entrada de casa

Para lograr una entrada de casa realmente acogedora, funcional y estética, los consejos que se facilitarán en los próximos párrafos pueden ser de gran ayuda. En general, mientras tanto, conviene reflexionar sobre algunos errores que no deben cometerse al planificar la gestión de la entrada de casa:

  • Organizar y amueblar la entrada con un estilo completamente diferente al que caracteriza al resto de la casa. Se perdería la continuidad estilística en favor de una sensación de extravío y confusión.
  • Exagerar con la paleta de colores. Se correría el riesgo de crear un impacto visual confuso y de mal gusto.
  • Exagerar con las piezas de mobiliario. Especialmente si la entrada de casa es pequeña, introducir demasiados muebles y decoraciones corre el riesgo de ser contraproducente, ya que resultaría difícil moverse y utilizar el espacio de forma funcional.
  • No reflexionar bien sobre la iluminación. Las entradas poco luminosas o, por el contrario, sobreiluminadas con luces artificiales pueden causar una sensación de frialdad y falta de cuidado.
  • Usar la entrada como “espacio comodín”, donde acumular objetos de todo tipo que no encuentran sitio en el resto de la casa. La entrada tiene su función específica: llenarla en exceso la haría parecer muy desordenada, impidiendo experimentar una sensación de confort y distensión nada más entrar en casa.

Cómo valorizar la entrada de casa

Cada casa tiene su entrada: grande o pequeña, separada o en espacio abierto con el salón, oscura o luminosa. En cualquier caso, siempre existe la manera de valorizarla al máximo y transformarla en ese espacio acogedor y funcional que todas las viviendas necesitan.

Para comprender cómo valorizar la entrada de casa, se puede empezar por medidas de diversa naturaleza que pueden ayudar a transformarla de forma radical. Más allá de las piezas de mobiliario, son múltiples las intervenciones que se pueden emprender.

Instalar paredes divisorias para subdividir bien los espacios

En los últimos años, muchísimas casas modernas se diseñan de modo que la zona de día sea un gran espacio abierto.

De este modo, quien entra se encuentra inmediatamente en el salón de casa o en la cocina. A algunos les gusta esta solución pero, si se dispone de suficiente espacio, un pequeño ambiente destinado simplemente a entrada de casa puede marcar la diferencia en términos de funcionalidad, acogida, privacidad y elegancia.

Para separar la zona de entrada, se pueden usar simples biombos, quizás realizados con un estilo algo particular, o muebles de pared completa que funcionen como librería y estantería “de doble cara”, es decir, abierta por ambos lados.

La solución ideal, sin embargo, es la que proporcionan las paredes divisorias. Se trata de estructuras ligeras y poco invasivas, que no requieren en absoluto obras de albañilería pero que pueden transformar un ambiente por completo. Existen paredes divisorias de muchísimos modelos diferentes, cada uno capaz de adaptarse a los distintos estilos de la casa.

Su función es precisamente la de crear un espacio destinado exclusivamente a entrada, de modo que se puedan dejar abrigos y pequeños objetos en un lugar bien preciso antes de adentrarse en el resto de la zona de día.

Para quienes desean amueblar su casa con un estilo minimalista, contemporáneo y refinado, las paredes divisorias de vidrio y aluminio son perfectas. El vidrio representa una solución muy particular: divide los espacios sin crear una barrera neta, gracias a su transparencia que deja entrever qué se oculta tras la pared.

De este modo, se obtiene una entrada bien separada pero no se pierde la continuidad entre los espacios. También es la solución ideal si se tiene una entrada algo oscura, ya que el vidrio deja pasar la luz proveniente de las ventanas del salón. Si se prefiere que la entrada sea aún más íntima, se pueden elegir vidrios esmerilados, satinados, ahumados o coloreados para reducir su transparencia.

En cualquier caso, la estructura de aluminio que sostiene las paredes de vidrio es imprescindible.

El aluminio es, de hecho, un material que se presta espléndidamente a las casas modernas, incluso a aquellas realizadas con estilos arquitectónicos más particulares (como, por ejemplo, el estilo industrial). Es resistente, muy fácil de limpiar, tiene perfiles delgados muy elegantes y puede personalizarse en una gran variedad de colores y acabados.

En esta página: las paredes divisorias de vidrio y aluminio METRA Building.

Hacer un uso eficaz de la iluminación

Para que la entrada de casa sea realmente acogedora, la iluminación es fundamental. Es importante encontrar el compromiso adecuado, de modo que la entrada no esté iluminada ni demasiado ni demasiado poco, ni de forma demasiado cálida ni demasiado fría.

En las casas más modernas, la solución más apreciada es la que proporcionan los focos empotrados en un falso techo. Una alternativa a los focos clásicos son las tiras de LED, ocultas de forma estratégica a lo largo de los bordes del falso techo o bajo los muebles para crear una iluminación tenue y escenográfica pero funcional al mismo tiempo.

Para dar un toque de calidez y estilo, se pueden elegir apliques, lámparas de pie o de sobremesa; incluso pueden ser piezas únicas capaces de decorar la entrada con personalidad. La lámpara de techo solo debe usarse si los techos son altos y si no obstaculiza la apertura de la puerta de casa.

La iluminación debe, por tanto, estudiarse bien, quizás incluso con la ayuda de un experto, para que la entrada resulte acogedora. Es importante que las zonas más prácticas de la entrada, como los vaciabolsillos o el armario de los abrigos, estén adecuadamente iluminadas para poder moverse con agilidad.

Dar un toque de color para una entrada con personalidad

El color tiene la capacidad de modificar totalmente la percepción que se tiene de un espacio. Debe tenerse en cuenta para que la entrada de casa parezca visualmente más grande, pequeña o alta según las situaciones. Por ejemplo, pintar las paredes de la entrada de un color claro ayuda mucho a ampliar visualmente los espacios. Si, por el contrario, la entrada consiste en un pasillo estrecho y largo, se puede pintar la pared corta de un color oscuro para que parezca más proporcionado. Las rayas verticales, en cambio, dan la sensación de un espacio más alto.

El color también puede emplearse para dar un carácter único a la entrada de casa. Por ejemplo, se puede decidir colorear solo una pared con un color oscuro o intenso, en contraste con las demás paredes. Otra alternativa de estilo la proporciona el papel pintado, muy apreciado no solo en las casas clásicas sino también en las más modernas. Una pared de la entrada puede decorarse con un papel pintado particular, con motivos geométricos, figurativos o abstractos, para un toque decididamente inusual.

Lo importante es que el color o el papel pintado tengan cierta continuidad con el estilo del resto de la casa. Además, si la entrada es bastante oscura, es mejor abandonar la idea de colores oscuros para no acentuar esta característica.

Emplear las puertas de interior adecuadas para circunscribir la entrada

Si se está reformando y se tiene la posibilidad de diseñar la entrada de casa desde cero, tiene sentido organizar los espacios de modo que esté bien dividida del resto de la zona de día. En este punto, resulta importante elegir el aspecto del paso que conduce a los residentes e invitados desde la entrada al resto de la casa.

En este caso, las puertas de interior de aluminio METRA Building son fáciles de combinar con cualquier estilo de vivienda, desde los más modernos hasta los clásicos. Al gozar de características muy funcionales como la resistencia y la extraordinaria facilidad de limpieza, las puertas de aluminio pueden adoptar cualquier aspecto gracias a la elección de diferentes colores, acabados, al empleo de elementos decorativos o de inserciones de vidrio que pueden tomar las formas más variadas.

Si la puerta de interior no es la solución más eficaz para el tipo de casa de que se dispone, se puede pensar en soluciones más creativas, como el empleo de cortinas especiales o la creación de arcos que introduzcan a los demás espacios de la casa de forma fluida y elegante.

No olvidar la importancia de la puerta de entrada

Aunque la puerta de entrada es un elemento en sí mismo, no debemos subestimarla cuando se quiere valorizar la entrada de casa. Si la entrada es la carta de presentación de la vivienda, la puerta de entrada forma parte de ella y puede proporcionar de inmediato una sensación de elegancia y cuidado.

Si se encuentra en una comunidad de vecinos, la elección de la puerta de entrada estará muy probablemente sujeta a las normas comunitarias. No obstante, se puede optar por personalizar la parte que da al interior de la entrada, por ejemplo, pintándola con un color que contraste con las paredes o decorándola de forma personal.

En el caso de viviendas independientes, se puede profundizar en la elección de la puerta de entrada más adecuada a las propias necesidades prácticas y estéticas. Las puertas de entrada de aluminio METRA Building son especiales porque se adaptan a muchos estilos diferentes. Verdaderos concentrados de diseño y tecnología, están disponibles en varios modelos, colores y acabados: efecto madera con inserciones de vidrio o paneles ciegos para casas más clásicas, paneles fresados de diferentes colores para casas más modernas.

En este artículo se profundiza en la elección de las puertas de entrada.

Mantener la entrada en orden

Este consejo es diferente a todos los demás, pero extremadamente eficaz para obtener una entrada de casa siempre acogedora y funcional. De nada sirve diseñar minuciosamente las características y el mobiliario de la entrada si luego se deja desordenada. Un espacio desordenado resulta asfixiante, confuso e incluso más pequeño de lo que es en realidad.

El orden es, en cambio, sinónimo de un espacio aireado, que acoja de la mejor manera a residentes e invitados, y donde todo encuentre su lugar para la máxima practicidad cotidiana. En este caso, resultan de ayuda piezas de mobiliario específicas que se detallarán en el siguiente párrafo.

Cómo amueblar la entrada de casa: las piezas de mobiliario necesarias

Como se ha visto al principio del artículo, es importante no “asfixiar” la entrada de casa con demasiadas piezas de mobiliario, o con muebles que no guarden coherencia estilística entre sí o con el resto de la casa. El objetivo es crear un espacio aireado, ligero y acogedor, pero dotado de todos los elementos necesarios para que la entrada sea práctica y funcional en su uso diario.

Naturalmente, las piezas individuales de mobiliario deben elegirse según el estilo de la casa y las preferencias estéticas propias, así como en función del tamaño de la entrada. Pero, independientemente de esto, es importante prever la presencia de algunos o todos los siguientes muebles, que sean a la vez estéticos y dedicados a un uso específico.

Consolas, armarios, estantes o repisas

Un primer elemento de mobiliario que nunca debería faltar para valorizar la entrada de casa es una superficie donde poder apoyar los más diversos objetos.

Si la entrada es pequeña y no hay mucho espacio, unos estantes serán suficientes: bastan incluso 15-20 centímetros de profundidad para obtener una superficie muy funcional. Los estantes pueden enriquecerse con adornos de diseño, de líneas limpias y esenciales, así como con lámparas. Lo importante es dejar el espacio necesario para el vaciabolsillos y para apoyar el bolso, el correo y otros objetos.

Si el espacio lo permite, en lugar del estante (o además de él) se puede utilizar una consola o un armario pequeño, así como un mueble más amplio. La profundidad y la longitud pueden elegirse según el espacio disponible, mientras que la altura debe ser la adecuada para poder apoyar cualquier objeto con comodidad.

En caso de que colocar una consola en el suelo requiera demasiado espacio, se puede pensar en colgar en la pared no un simple estante, sino un pequeño armario con al menos un cajón, muy útil para contener objetos que deben quedar fuera de la vista (linterna de emergencia, llaves de repuesto, bloc de notas…). Un armario también puede ser una solución eficaz, es decir, estéticamente agradable y práctica al mismo tiempo, para ocultar el antiestético cuadro eléctrico que se encuentra casi siempre en la entrada de casa.

Vaciabolsillos

El vaciabolsillos es un elemento fundamental para cualquier entrada: incluso las más minimalistas y esenciales deben tener uno para mantener un alto nivel de limpieza y orden en este ambiente.

El vaciabolsillos es un recipiente que sirve para apoyar los pequeños objetos que se llevan en la mano o en el bolsillo al entrar en casa: llaves de casa, llaves del coche, cartera, gafas de sol, etc. Puede ser, además, un verdadero elemento decorativo de la entrada, adquiriendo en cada caso formas, diseños, colores y materiales diferentes según los gustos personales.

Espejo

La entrada no es solo el primer ambiente al entrar en casa, sino también el último antes de salir. Desde este punto de vista, el espejo se convierte en otro elemento fundamental para la decoración de la entrada, ya que permite revisarse por última vez antes de salir de casa. Además, el espejo es muy útil como elemento decorativo porque amplía visualmente los espacios, dando la percepción de que la entrada de casa es más amplia de lo que es en realidad. Esto es aún más cierto si se eligen espejos de pared completa o si se colocan varios espejos uno frente al otro.

Como en el caso del vaciabolsillos, junto a su función práctica puede y debe desempeñar una función decorativa, adaptándose al estilo del ambiente de forma coherente y, en algunos casos, aportando un toque de personalidad único. El espejo ideal, si el espacio lo permite, es el de cuerpo entero: alto y estrecho, con bordes lisos a la vista o enmarcado de forma clásica u original. De lo contrario, un espejo de medio cuerpo también puede resultar muy útil: puede elegirse con o sin marco, con ganchos invisibles o colgado de formas particulares, de forma redonda, cuadrada o más abstracta.

Armario para abrigos

Para evitar el desorden de abrigos, chaquetas, bolsos y accesorios, un armario cerrado es sin duda necesario si el espacio disponible lo permite. Si no hay mucho espacio pero la entrada de casa cuenta con un nicho, se puede aprovechar este último creando un espacio cerrado por una puerta.

El armario ideal es estrecho y largo, para albergar también los abrigos largos. Para un estilo moderno y minimalista, es mejor optar por armarios lineales, con tiradores ocultos o aperturas de presión, y realizados en colores neutros. Cuando sea posible, empotrar el armario en la pared confiere a la entrada un mayor sentido de orden, limpieza y linealidad.

Perchero

Si la entrada es pequeña y falta espacio para un verdadero armario de abrigos, se puede recurrir a la elección de un perchero. En realidad, este también puede servir como complemento a un armario cerrado, por ejemplo, para colgar las chaquetas de uso más frecuente, los bolsos y otros objetos.

Si se elige con cuidado, además de su función, el perchero puede constituir también una verdadera pieza de mobiliario y diseño. En el mercado existen de todo tipo, desde los más clásicos hasta los minimalistas, pasando por piezas únicas que dan carácter al ambiente.

Según el espacio disponible y las preferencias de uso y estilo, se podrá elegir entre:

  • percheros de pared. Perfectos para un espacio de dimensiones reducidas, ocupan poco y pasan desapercibidos. Pueden consistir en estructuras completas o incluso en simples ganchos para colgar directamente en la pared. También existen percheros en los que los ganchos se retraen totalmente en el armazón cuando no se usan, para un mayor ahorro de espacio y una vista aún más limpia de la entrada;
  • percheros de pie. Para estos se requiere un espacio suficiente, pero dan personalidad a la entrada con sus formas más variadas. Pueden “esconderse” detrás de la puerta de entrada o colocarse a la vista. Su ventaja es también la facilidad de desplazamiento según las necesidades.

Zapatero

Cuando uno se pregunta qué poner en la entrada de casa, si se dispone de ambientes suficientemente grandes no se puede prescindir de un zapatero. Este mueble contenedor es, de hecho, extremamente práctico para guardar todo el calzado de uso diario, de modo que no sea necesario andar por casa con los zapatos puestos.

Para no ocupar demasiado espacio, el zapatero debe ser muy estrecho, con la profundidad mínima necesaria para albergar todo tipo de calzado. Los modelos más delgados pueden colocarse detrás de la puerta de entrada, y su parte superior puede funcionar como estante donde apoyar el vaciabolsillos.

Puf, banco o silla

Para quitarse y ponerse los zapatos con comodidad, los residentes e invitados pueden hacer buen uso de asientos pensados específicamente para este fin. En las entradas más grandes, se pueden colocar bancos, banquetas o arcones de los estilos más diversos, siempre coherentes con el estilo del zapatero, del armario y de todos los demás elementos decorativos. En el caso de entradas más pequeñas, se puede optar por pequeños pufs –que pueden moverse según las necesidades– o por soluciones multiuso –por ejemplo, un banco colocado sobre el zapatero.

El asiento puede elegirse en tela o terciopelo para una mayor elegancia, o en un material más práctico y fácil de limpiar, como el aluminio, la madera o el plástico. Bastarán unos cojines para que este rincón resulte confortable y estético.

Paragüero

Entre los elementos de mobiliario indispensables para una entrada de casa se encuentra el paragüero. Nunca debe descuidarse, so pena de acabar mojando y ensuciando todo el ambiente al volver a casa en un día de lluvia.

El paragüero es, por tanto, un objeto funcional pero, una vez más, puede elegirse con cuidado para dar un toque de carácter al ambiente. Se pueden elegir los más lineales y esenciales, quizás con acabados en latón u otros metales, u optar por formas y decoraciones más originales.

Alfombra

Si el felpudo exterior tiene una función puramente práctica, la alfombra de la entrada de casa desempeña un papel más decorativo y es capaz de hacer que este espacio sea más acogedor. Según la alfombra que se elija, el estilo de la entrada cambia: elegante y refinado, o alegre e informal.

En función del efecto que se desee obtener, se optará por alfombras de diferentes formas, en tonos neutros o intensos y vivos, con patrones abstractos o geométricos con formas y líneas paralelas.

En cuanto a la forma, conviene elegir:

  • una alfombra rectangular para una entrada rectangular;
  • una alfombra redonda para una entrada cuadrada;
  • una alfombra de pasillo, larga y estrecha, en caso de un corredor;
  • una alfombra de forma más irregular para entradas muy grandes.

Cuadros, esculturas y otros elementos decorativos

Una vez colocados todos los elementos indispensables para amueblar la entrada de casa, se puede completar la decoración con elementos puramente estéticos. Esto debe valorarse, obviamente, en función del espacio disponible y de la coherencia de estilos y del “mensaje” que se quiera transmitir con la entrada de casa.

Los cuadros e ilustraciones pueden satisfacer cualquier tipo de preferencia de estilo: antiguos o modernos, con o sin marco, solos o en composiciones con otros, en tonos neutros o intensos para dar brío a la entrada de casa. Son elementos que captan la atención, por lo que es importante estudiar su posición y elección con mucho cuidado. Una alternativa aún más personal la representan las fotografías de los residentes de la casa; pueden ser en blanco y negro o en color, con marcos importantes o muy esenciales. Se puede elegir solo una, grande y representativa, o combinar varias en composiciones únicas.

Además de cuadros, ilustraciones y fotografías para colgar en las paredes o apoyar en los estantes, otro elemento decorativo es la escultura. A veces, de hecho, basta con una sola pieza de arte para conferir a la entrada de casa un carácter realmente original. De lo contrario, se puede optar por complementos de decoración más discretos, como velas y pequeños adornos que reflejen la personalidad de quien vive allí. Lo importante es siempre no asfixiar el espacio con decoraciones excesivas.

Plantas y flores

Como toque final para valorizar la entrada de casa y hacerla aún más acogedora, no puede faltar un poco de verde. Es la solución ideal para embellecer y alegrar un espacio como este incluso con un presupuesto bajo. Basta con combinarlas con las macetas adecuadas que, de por sí, también tienen un gran poder decorativo. Según los gustos y el espacio disponible, se pueden elegir plantas pequeñas o grandes, macetas de suelo o colgantes, o pequeños jarrones de flores cortadas que aporten color.

Si se tiene la suerte de contar con una entrada a la que dé una ventana, las posibilidades de elección son infinitas. Pero existen plantas de interior que resisten perfectamente incluso en condiciones de poca luz y que, además, tienen la capacidad de purificar el aire para un mayor confort habitacional de la casa. Ejemplos de estas plantas son el aloe vera, las azaleas, las orquídeas, la drácena, el ficus benjamina, la sansevieria o el poto.

Consejos específicos para valorizar y amueblar una entrada pequeña

Las casas y apartamentos modernos suelen contar con entradas pequeñas o, en cualquier caso, con espacios reducidos para la entrada de casa. En este caso, es aún más importante elegir con cuidado los elementos estructurales y las piezas de mobiliario para lograr que el ambiente resulte siempre aireado, ligero y ordenado.

El primer elemento con el que jugar son los colores: es mejor elegir tonos claros y neutros, que dan el efecto óptico de ampliación de los espacios. Lo mismo puede lograrse con motivos geométricos específicos, como las rayas horizontales en colores claros tono sobre tono. Si se elige un papel pintado, conviene que también sea en tonos claros para no oscurecer ni reducir visualmente los espacios.

Un elemento que ayuda muchísimo a ampliar visualmente los espacios es el espejo, que crea una verdadera ilusión óptica de mayor amplitud y luminosidad. Por tanto, vale la pena dedicar algún rincón de la entrada pequeña a la colocación de espejos, especialmente si son de pared completa y se encuentran uno frente al otro.

Con el mobiliario, hay que ser cautos para no crear una confusión excesiva. En este caso, los elementos a elegir son los estrictamente esenciales: un pequeño estante sobre el que apoyar el vaciabolsillos, un zapatero con asiento incorporado, un armario estrecho o un perchero de pared. Para ampliar la sensación de ligereza, es mejor elegir materiales y formas que transmitan liviandad: marcos esbeltos y lineales, superficies planas sin demasiados adornos, perfiles delgados.

Se señala además que existen en el mercado muchísimos tipos de muebles polifuncionales para la entrada. Se trata de estructuras modulares que pueden incluir, por ejemplo, un pequeño armario cerrado combinado con un perchero de pared y un espejo, o un perchero con espejo y un pequeño arcón, etc. De este modo, se adquiere un solo producto para obtener una entrada de casa muy funcional y coherente en su estilo. Estas soluciones son particularmente adecuadas en el caso de entradas pequeñas, en las que no se quiera renunciar a los elementos de mobiliario más funcionales aprovechando cada centímetro disponible.

Desde el punto de vista decorativo, por último, vale la pena elegir cuadros, fotografías, lámparas, ambientadores u otros elementos que den carácter al ambiente; pero siempre sin exagerar. Al colgar objetos en la pared, siempre hay que dejar algo de espacio para la tecnología y los elementos de servicio, como el videoportero y el cuadro de gestión del sistema domótico.