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Cómo hacer una casa accesible sin barreras arquitectónicas

27 septiembre 2023

Una casa sin barreras arquitectónicas es fundamental para permitir que las personas con discapacidad vivan su día a día sin esfuerzos. En este artículo se profundiza en las diversas formas de hacer una casa accesible.

En una vivienda, ya sea nueva o para reformar, es posible mejorar la accesibilidad mediante la sustitución o instalación de equipamiento, mobiliario, instalaciones y accesorios útiles.
A veces pueden ser necesarias intervenciones más estructurales, como una mejor división de los espacios interiores y la eliminación de las barreras arquitectónicas.

En general, hacer que una casa sea accesible significa hacerla adaptable a las situaciones que evolucionan a lo largo de la vida. Esta transformación tiene como objetivo aumentar el confort habitacional de las personas que viven en ella, mejorando su calidad de vida cotidiana desde una perspectiva de autonomía doméstica.

Qué son las barreras arquitectónicas

Las barreras arquitectónicas son obstáculos físicos que se encuentran en diferentes puntos de la casa y que dificultan el movimiento entre las distintas estancias y el acceso a las mismas. En la lista de estos impedimentos podemos incluir escaleras y peldaños, que son sin duda el obstáculo más evidente para la accesibilidad en el hogar. Pero también puertas demasiado estrechas, muebles que sobresalen en exceso, manillas e interruptores situados demasiado altos o bajos, y otros elementos de este tipo.

Todos estos representan un obstáculo principalmente para quienes se desplazan en silla de ruedas, pero también para todos aquellos que tienen capacidades de deambulación reducidas, personas ciegas, con discapacidad visual o sordas. Lo mismo ocurre en el caso de niños pequeños, o en situaciones de limitaciones temporales como accidentes, convalecencias y embarazos difíciles.
A todas estas categorías de personas hace referencia el Decreto Ministerial n.º 236 del 14 de junio de 1989 en materia de superación y eliminación de las barreras arquitectónicas de los edificios públicos y privados.

Qué significa eliminar las barreras arquitectónicas

Crear una vivienda sin barreras arquitectónicas es fundamental para devolver la independencia a las personas que sufren estos problemas. Las intervenciones de eliminación de barreras arquitectónicas pueden consistir en el ensanchamiento de las puertas, la redistribución o modificación del mobiliario, el redondeo de las esquinas, la instalación de un salvaescaleras, la colocación de pasamanos y manillas ergonómicas donde sea necesario, el acabado antideslizante en el suelo, etc.

Una casa accesible significa dar la posibilidad a las personas con capacidad motriz o sensorial reducida o limitada de llegar al edificio y a sus unidades, acceder a ellas con facilidad y moverse entre espacios y zonas con total seguridad y autonomía.

Cómo hacer una casa accesible

En general, la realización de una casa accesible debe ser proyectada con cuidado, sobre todo porque cada necesidad es diferente. En la fase de diseño, es importante recordar que cada discapacidad, nivel de edad o situación provisional requiere medidas distintas, también en función del estilo de vida de la persona y de su forma habitual de vivir los espacios domésticos.

¿Cuáles son las intervenciones que pueden realizarse para que una casa sea más accesible?

Barreras verticales: escaleras y peldaños

Como se ha visto, las escaleras y los peldaños representan quizás la peor barrera arquitectónica para quienes se desplazan en silla de ruedas o con otras ayudas, pero también para todos aquellos que tienen una capacidad motriz limitada o son propensos a la fatiga.

Las barreras que impiden el movimiento pueden ser tanto internas (para moverse de un piso a otro de la vivienda) como externas, entendidas como tramos de escaleras de una comunidad de vecinos o como los posibles peldaños que conectan el portal de la casa con el nivel de la calle.

En estos casos, la solución más eficaz consiste en la instalación de un salvaescaleras o de un miniascensor. Los salvaescaleras pueden adaptarse a cualquier tipo de escalera, incluso de caracol o con varios tramos, con o sin rellanos y de cualquier anchura. Se instalan a menudo sin necesidad de obras de albañilería y sin necesidad de permisos; funcionan con un reducido consumo energético y, en los casos más modernos, se adaptan también a diferentes estilos arquitectónicos.

Pequeños desniveles en el interior de la casa

Los pequeños desniveles que se crean en casa pueden limitar la libertad de movimiento de quienes se desplazan en silla de ruedas o con otros soportes similares. En este sentido, se habla sobre todo de los umbrales de puertas y puertas balconeras, que impiden el acceso fluido a terrazas, balcones y otros ambientes exteriores.

Cuando los grosores superan los 2,5 cm, una persona en silla de ruedas no es capaz de superarlos ni siquiera ejerciendo una mayor fuerza de empuje. En estos casos, es posible instalar rampas (fijas o móviles según la frecuencia de uso) para facilitar el paso.

Una alternativa es rebajar los obstáculos muy por debajo de los 2,5 cm, para permitir una adecuada libertad de movimiento sin el estorbo de plataformas. Una solución muy eficaz en este sentido la proporcionan las puertas balconeras fabricadas en aluminio, como las de METRA Building. Gracias a sus propiedades de resistencia y ligereza, el aluminio permite realizar perfiles de bajo espesor; las puertas balconeras METRA Building eliminan las barreras arquitectónicas y reducen los obstáculos al mínimo gracias al umbral rebajado.

Colocación de manillas, interruptores y otros accesorios

Especialmente para quienes se desplazan en silla de ruedas, es fundamental que los elementos de la casa estén situados a una altura adecuada para que puedan utilizarse con facilidad y autonomía.

Los interruptores pueden, por ejemplo, situarse a una altura variable entre los 60 y los 140 cm. Las tomas de corriente un poco más bajas, entre los 45 y los 115 cm; el interfono un poco más alto, entre los 110 y los 130 cm. Estas variaciones de altura dependen mucho de las características de la persona que los utiliza, de sus condiciones y necesidades. En general, es preferible elegir muebles bajos en lugar de armarios colgantes en todas las estancias de la casa, y adecuar la posición de las manillas para que se pueda tener acceso a ellas con facilidad.

La altura de las manillas y de los dispositivos de mando de las puertas de entrada debe estar comprendida entre los 80 y los 95 cm; se recomienda una altura media de 90 cm. Dentro de la gama de productos METRA Building están disponibles tanto puertas interiores como puertas de entrada que cumplen con la normativa.
Las puertas de entrada METRA Building fabricadas en aluminio garantizan una excelente estanqueidad a los agentes atmosféricos, son resistentes y pueden personalizarse según las necesidades del cliente en términos de color, acabado y, por supuesto, altura de la manilla para una mayor accesibilidad.

Lo mismo ocurre con las ventanas y puertas balconeras. Las manillas y dispositivos de mando deben, en este caso, situarse a una altura de entre 100 y 130 cm, con 115 cm como altura recomendada. METRA Building propone ventanas y puertas balconeras perfectamente accesibles, además de estar fabricadas en aluminio; este material les confiere solidez, belleza y resistencia a la intemperie y a los robos.

Pasos y espacios de maniobra

Un elemento para hacer la casa más accesible consiste, sin duda, en tener en cuenta la amplitud de los pasos para personas con dificultades de deambulación que se desplazan con muletas u otras ayudas. Pero también, para quienes se mueven en silla de ruedas, los espacios necesarios para realizar maniobras, desplazarse lateralmente e invertir la dirección.

Es importante moverse lentamente estancia por estancia e identificar en cada caso todos los obstáculos a esta libertad de movimiento. A menudo se trata de pasillos estrechos; de balcones, baños o cocinas con espacios de maniobra insuficientes; de falta de espacio al abrir las puertas o las hojas de armarios o electrodomésticos.

El ancho libre de la puerta de acceso a la comunidad y al apartamento o a la casa debe ser de al menos 80 cm. De nuevo, las puertas de entrada propuestas por METRA Building alcanzan la anchura mínima necesaria y son perfectas para una casa accesible, además de bella y funcional.

Las puertas interiores de la casa deben tener un ancho libre de al menos 75 cm. Para una casa accesible con total tranquilidad, se recomiendan las puertas interiores METRA Building que, además de las características únicas del aluminio y la experiencia en su fabricación, minimizan los perfiles para dar más espacio al movimiento.

Por último, las puertas balconeras que dan a los balcones deben tener un ancho libre de mínimo 75 cm. También en este caso se puede optar por las soluciones minimalistas de METRA Building, así como por puertas balconeras correderas. El sistema de apertura corredera, de hecho, reduce el estorbo y aumenta el espacio de maniobra.

Practicidad y funcionalidad

Una casa más accesible no es solo aquella que carece de barreras arquitectónicas, sino también la que permite ser vivida cada día de forma práctica y funcional. Para las personas que quieren mantenerse totalmente independientes, pero que tienen dificultades motrices, es importante reducir los espacios donde sea más fácil acumular polvo y suciedad; es mejor optar por espacios abiertos y minimalistas, que también favorecen una mayor libertad de movimiento.

Los cerramientos de aluminio se prestan excepcionalmente bien a una idea de minimalismo y “limpieza” de los ambientes. No hay que subestimar tampoco el hecho de que el aluminio se limpia de forma sencilla y rápida, y no requiere ningún mantenimiento.

Además, es importante recordar lo que exigen las normas vigentes: el canto vivo del travesaño inferior de la hoja practicable de las ventanas debe estar convenientemente perfilado o protegido para no causar accidentes. El diseño de METRA Building prevé la presencia de esquinas convenientemente redondeadas, cumpliendo así con las normas y previniendo incidentes desagradables. Para una mayor protección, las ventanas METRA Building pueden completarse con protectores de esquinas, es decir, accesorios que cubren los ángulos de la hoja de la ventana.

Facilitarse la vida con la tecnología domótica

Cuando uno se pregunta cómo hacer una casa accesible, la domótica figura sin duda entre las respuestas más lógicas a esta pregunta. La domótica es muy útil para hacer que la vivienda sea funcional e inteligente en cualquier contexto; pero se vuelve fundamental en una situación de accesibilidad arquitectónica.

Las soluciones que ofrece la domótica son muchas y, en cada caso, pueden personalizarse según las necesidades específicas. En todos los casos, el objetivo de la domótica es siempre automatizar y, por tanto, facilitar muchísimas operaciones de gestión del hogar.

Entre otras muchas cosas, la domótica permite abrir y cerrar puertas y ventanas, así como los sistemas de oscurecimiento; encender y apagar electrodomésticos y diversas instalaciones, como la de alarma, incluso de forma remota y en horarios programados; encender y apagar las luces y regular su intensidad; activar la TV, el equipo de música, el teléfono y marcar números para comunicarse con el exterior; cerrar las persianas y/o activar el sistema de calefacción/climatización de forma automática en función de las condiciones meteorológicas y las temperaturas exteriores.

La domótica utiliza dispositivos que resultan especialmente accesibles para las personas con discapacidad o escasa capacidad motriz: microchips, sistemas táctiles, de presión, reconocimiento facial o vocal, mando por voz o mediante el aplauso son soluciones diferentes para satisfacer necesidades distintas, incluso para aquellos con capacidades sensoriales reducidas.

Todos los productos METRA Building, incluidos puertas, ventanas, puertas balconeras y sistemas de oscurecimiento, están preparados para la conexión con el sistema domótico de la casa, facilitando así la apertura y el cierre a distancia. La domótica no resuelve todos los problemas de accesibilidad pero, sin duda, facilita la vida de las personas en un contexto de autonomía y máxima fiabilidad tecnológica.

Cómo hacer accesible una vivienda estancia por estancia

Cada ambiente de la casa puede requerir intervenciones diferentes para eliminar las barreras arquitectónicas y obtener un espacio más accesible y habitable para todos.

Espacios exteriores de la casa

La accesibilidad de la casa comienza incluso antes de entrar en ella, y este punto no debe subestimarse en absoluto. Es importante la presencia de un aparcamiento dedicado, de una acera o camino lo suficientemente espacioso como para permitir la máxima libertad de movimiento, así como de una iluminación adecuada. El suelo debe estar realizado con materiales lisos y uniformes, preferiblemente sin juntas, para facilitar el movimiento y la deambulación.

Los suelos deben ser horizontales y coplanarios, no deslizantes. Cualquier diferencia de nivel debe superarse con la instalación de rampas; el canto de los posibles umbrales debe estar redondeado.

Los recorridos deben ser fácilmente reconocibles: diferenciar el material o el color de los suelos es una forma útil. Las rejillas deben tener una malla que no constituya un obstáculo o peligro; los felpudos deben estar encastrados y las guías sólidamente ancladas.

Entrada y pasillo

Todas las puertas de la casa, incluida la puerta de entrada, deben tener una anchura mínima de 80 cm para permitir el acceso a sillas de ruedas y a personas que utilicen otras ayudas para la deambulación. En algunos casos, es aconsejable equipar las puertas con tiradores ergonómicos que faciliten el agarre y la libertad de movimiento.

Salón y dormitorio

Las estancias, donde probablemente se pasa más tiempo, deben diseñarse con amplios espacios entre los diferentes elementos de mobiliario, para que las personas puedan desplazarse fácilmente. En general, desde este punto de vista es aconsejable dejar un espacio mínimo de 70-90 cm entre los muebles, hasta 150-170 cm en caso de un inquilino en silla de ruedas.

Como ya se ha recordado anteriormente, la puerta interior que conduce al salón y a los dormitorios debe tener una anchura libre de al menos 75 cm; medida que cumplen totalmente las puertas METRA Building. La cama debe tener una altura tal que permita a la persona sentarse, tumbarse y levantarse con facilidad, incluso de forma autónoma. Es aconsejable instalar un elevador u otros sistemas –eléctricos o mecánicos– que faciliten los movimientos.

Para el armario, es posible optar por puertas correderas y estantes que se deslizan hacia el exterior, quizás mediante el uso de un mando eléctrico.

Por último, es importante recordar que las posibles puertas balconeras correderas presentes no deben requerir un esfuerzo excesivo para ser abiertas y cerradas. Según las leyes vigentes, de hecho, la presión a ejercer para realizar estas maniobras no debe ser superior a 8 kg; los productos METRA Building cumplen también con esta norma.

Baño

Dado que suele ser la estancia más pequeña de la casa, el baño es a menudo el más problemático en el intento de hacer una vivienda accesible.

Entre los consejos generales: el lavabo debería estar a una altura de unos 80 cm y estar libre de pedestales o muebles inferiores, para facilitar el acercamiento incluso con la silla de ruedas. La ducha debería estar a ras de suelo, sin desniveles. Los muebles del baño deberían estar situados bajos y no superar una altura de 140 cm. Más que en el resto de las estancias, conviene evitar la presencia de suelos deslizantes y de cantos vivos. En el baño y en la cocina, por último, se puede pensar en instalar grifos accionables mediante fotocélula.

La puerta interior de la marca METRA Building es recomendable también en este caso, ya que permite moverse con libertad y disponer del espacio de maniobra necesario exigido por la ley.

Cocina

La cocina también puede crear problemas, sobre todo en la libertad de movimiento debido a los espacios estrechos y a la apertura de puertas y armarios.

El fregadero de la cocina debería estar situado a unos 80 cm de altura y tener una profundidad máxima de 65 cm, para que pueda utilizarse también sentado. Como se ha visto anteriormente, una excelente idea es prever puertas correderas o abatibles, tanto manuales como eléctricas, para evitar el estorbo de las puertas batientes. En lugar de estantes fijos, es aconsejable prever el uso de cestas o estantes extraíbles. Las encimeras y utensilios de cualquier tipo deben estar, naturalmente, dispuestos a una altura y en una posición adecuada para que su uso sea lo más fácil y práctico posible.

Bonus Barreras Arquitectónicas: ahorre el 75% con METRA Building

Reformar la casa para que sea plenamente accesible es un trabajo que puede requerir mucho esfuerzo y energía. El Estado italiano ofrece una bonificación fiscal para que esta intervención sea mucho más sostenible desde el punto de vista económico: el Bonus Barreras Arquitectónicas 75%.

La medida fue introducida por la Ley de Presupuestos 2022 (L. n.º 234/2021), prorrogada después por la de 2023 hasta el 31 de diciembre de 2025.
Es una ayuda autónoma y adicional respecto al Bonus Casa 50% o al Superbonus 110%, destinada a quienes realicen obras para eliminar las barreras arquitectónicas y hacer la casa accesible según los requisitos previstos por el Decreto Ministerial n.º 236 del 14 de junio de 1989.

Con el Bonus Barreras Arquitectónicas es posible ahorrar hasta el 75% de los gastos realizados hasta un importe máximo variable entre 30.000 y 50.000 euros según el tipo de edificio, siempre que se cumplan unos requisitos técnicos específicos que deben ser certificados por un técnico habilitado que acredite la superación efectiva de las barreras arquitectónicas gracias a la intervención de edificación. El informe certifica la conformidad de la intervención en función de los requisitos técnicos exigidos y la congruencia del gasto declarado en relación con la tipología de la misma.

Diversas categorías de obras entran en el Bonus Barreras Arquitectónicas: por ejemplo, la sustitución de acabados (suelos, puertas, cerramientos exteriores o interiores, terminales de las instalaciones), la reforma o adecuación de instalaciones tecnológicas (servicios higiénicos, instalaciones eléctricas, de interfono, instalaciones de ascensores), la reforma de escaleras y ascensores, la incorporación de rampas interiores y exteriores a los edificios y de salvaescaleras o plataformas elevadoras.

El Bonus Barreras Arquitectónicas puede disfrutarse a través del descuento en factura.
En este caso, el distribuidor METRA Building anticipa la deducción fiscal, en forma de descuento del 75%.
Alternativamente, la deducción fiscal puede ser solicitada directamente por el contribuyente en la declaración de la renta. En este caso, la deducción es igual al 75% de los gastos realizados, a repartir en 5 cuotas anuales de igual importe.

El Bonus es aplicable solo en edificios ya existentes de cualquier categoría catastral para obras realizadas desde el 1 de enero de 2022 hasta el 31 de diciembre de 2025, tanto en referencia a las partes comunes como a las unidades inmobiliarias individuales o en el caso de intervenciones de automatización de las instalaciones de los edificios, para los gastos de eliminación y descontaminación de los materiales de la instalación sustituida. No es aplicable, en cambio, para las intervenciones vinculadas a nueva construcción o demolición y posterior reconstrucción.
Pueden beneficiarse ciudadanos, entes públicos y privados: personas físicas o empresas, pero también comunidades de vecinos.
En la práctica, el bonus puede ser utilizado también individualmente por quienes viven en una comunidad de vecinos, es decir, para sustituir solo los cerramientos de su propio apartamento sin tener que intervenir en todo el edificio (como ocurre, en cambio, con el Superbonus 110%).

En esta página es posible profundizar en toda la información sobre el Bonus Barreras Arquitectónicas.